En nuestro anterior artículo planteamos tres urgencias para la educación peruana: docentes, exclusión y gobernanza. El mensaje a la Nación de la presidenta Fujimori reconoció varios de los problemas que las sustentan y expresó la aspiración de que la educación pública vuelva a ser una herramienta de igualdad y movilidad social. No especificó si impulsará la urgente reforma de la formación docente inicial, si restituirá el acompañamiento pedagógico, si los librará de la carga administrativa que los agobia o mejorará los incentivos para docentes de zonas rurales, de frontera y EIB. Ambos desafíos nos llevan a uno que los atraviesa: la gobernanza. También debemos fortalecer el liderazgo y la autonomía de las escuelas, reducir la carga burocrática y utilizar la información no solo para medir, sino para tomar decisiones y rendir cuentas por resultados.