Las estructuras están fabricadas a partir de MXenes, materiales bidimensionales de capas extremadamente finas, a los que se incorporaron nanopartículas magnéticas de níquel. Los experimentos demostraron que el rendimiento cambia según el polímero y el entorno analizado. En el agua, la eliminación alcanzó el 94% para el poliestireno y el 89% para el tereftalato de polietileno, conocido como PET. Los investigadores retiraron alrededor del 81% del poliestireno y el 72% del PET bajo las condiciones experimentales. Sin embargo, todavía existe una distancia considerable entre un experimento controlado y una aplicación ambiental a gran escala.