El estudio, publicado en la revista Advanced Materials, propone fabricar un aerogel de nanofibrillas de proteínas obtenidas del suero de leche. El resultado es especialmente llamativo porque el método permite aprovechar dos tipos de residuos al mismo tiempo: los procedentes de la industria alimentaria y los residuos electrónicos. Cuando los residuos electrónicos son procesados, el oro pasa a una solución junto con otros elementos. El aerogel desarrollado por los científicos puede adsorber los iones de oro de esa solución, concentrándolos en el material. La investigación demuestra, sin embargo, que los residuos electrónicos pueden ser mucho más que basura.