Entonces se producen, en general, en las costas”, explicó la sismóloga, quien comparó el terremoto colombiano con grandes sismos ocurridos en Chile, Japón y Ecuador. Según Dionisio, el caso del país vecino fue consecuencia de una interacción entre la placa Caribe y la Sudamericana, mediante un movimiento lateral. En los sismos profundos, en cambio, las ondas atraviesan una mayor cantidad de material y pierden energía durante su recorrido. “Un sismo de estas magnitudes genera un cierto número de réplicas que en general van disminuyendo en frecuencia y en magnitud los siguientes días o semanas”, puntualizó Dionisio. “Aunque hemos estado viendo que los daños son bastante extensos (…) considerando la magnitud” pudieron haber sido peores, añadió el sismólogo.