Las manos de hermanas de Filipinas, Myanmar [antigua Birmania], Mozambique y Latinoamérica rodean la luz de Jesús, símbolo de nuestra unidad en la diversidad. "La interculturalidad no consiste en dejar atrás lo que somos, sino en compartir nuestros dones y recibir los de las demás": Hna. En ocasiones interpreté el silencio de algunas hermanas como falta de interés, cuando en realidad era una forma de mostrar respeto. Invita a abrir el corazón y la mente para acoger aquello que la otra hermana, su cultura y su experiencia pueden aportar a nuestras vidas. Recuerdo especialmente el consejo de una hermana que un día me dijo: "Si quieres vivir este encuentro en profundidad, fíjate en lo esencial que nos une más que en lo que nos separa".