Un Estado se compone de territorio, población y un poder político organizado que ejerce soberanía sobre ambos. ¿Puede un Estado sufrir un ataque a su integridad territorial y mantener a la vez una relación «excelente» con el país desde el que se lanzó, como sostuvo Exteriores mientras el presidente hablaba de ataque sin atacante? «¿Puede un Estado sufrir un ataque a su integridad territorial y mantener a la vez una relación «excelente» con el país desde el que se lanzó, como sostuvo Exteriores mientras el presidente hablaba de ataque sin atacante?» ¿Fue esa excepción la que llevó a Madrid a culpar exclusivamente a las mafias para salvar a Rabat, no solo política sino jurídicamente? Seis preguntas sin respuesta y, en todas, el Gobierno de España ha escogido la interpretación que exonera a Rabat.