Entre el 29 y el 31 de julio, entraron ilegalmente en Ceuta 70.000 marroquíes. Aunque no podamos asegurar que Marruecos lo alentara, tenemos la certeza de que lo permitió. Como dice Vitalba Azzollini, «si el derecho internacional solo vale hasta cierto punto para el Gobierno italiano (…), solo vale hasta cierto punto para el Gobierno español». Es sencillo: si eres el Gobierno con más dificultades en el frente migratorio, no puedes hacerte el gallito porque los demás harán lo mismo contigo». Un PP con sentido de Estado habría criticado la decisión de Italia –como diría Nacho Vegas: «Perdón por el circo italiano»–, lo que les habría permitido ser muy duros con Sánchez por hacer lo mismo.