Diez días más tarde, el Gobierno se empeña en difundir una imagen de Ceuta dentro de la normalidad. Una concentración que han calificado como «cívica y pacífica» y en la que insisten en «el respeto, la atención y el compromiso» que consideran que la ciudad «merece». «Cuatro religiones, un solo corazón», coreaba la multitud, en referencia a la convivencia entre las comunidades religiosas que conviven en la ciudad. En un principio, la manifestación se acordó que tuviera lugar en la Plaza de la Constitución. El Gobierno español ha escalado el conflicto y ha copiado la medida italiana y también ha decretado el cierre de sus fronteras.