Entonces consultó con su amigo Xavier Vinaixa, a quien además de su amor por los libros y el humanismo, lo une la pasión por la inteligencia artificial. En el caso documentado de Anthropic, para el Proyecto Panama se usó este procedimiento”, concluye Álvarez. Getty Images: Las librerías de ejemplares usados y antiguos se han convertido en un nuevo reducto para buscar “el alimento” para la IA. añade que la demanda de datos continuará, hasta que ya no haya con qué alimentar a la inteligencia artificial. Mientras, en la Librería Fénix de Marçal Font, la situación se fue modificando tras la compras “extrañas” de abril y mayo.