La primera explosión se registró durante la madrugada del sábado en un peaje en construcción ubicado sobre la carretera Panamericana, en el municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca. En el departamento del Cesar, al norte de Colombia, una estación de policía fue atacada con drones cargados de explosivos. De la Espriella aseguró que el crimen "no quedará impune", mientras que, tras el atentado contra el peaje, lanzó una advertencia a los responsables. De la Espriella ha prometido intensificar los bombardeos contra guerrillas, organizaciones dedicadas al narcotráfico y grupos de origen paramilitar, además de construir megacárceles inspiradas en el modelo implementado en El Salvador. De la Espriella también sostuvo su primera reunión de seguridad con autoridades del suroeste del país, incluida Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca.