Incapaz de generar electricidad, el régimen impulsa que cada cubano produzca la suya Con nuevos beneficios fiscales y aduaneros, La Habana busca incentivar la importación e instalación de fuentes de energía renovable. Sin embargo, más allá del impacto real que pudiera tener esta medida, tras ella se esconde que el Gobierno cubano, incapaz de generar la electricidad que necesita la Isla, impulsa que cada quien produzca la suya. De igual forma, las nuevas resoluciones amplían el alcance para la compraventa de energía. Si hasta ahora solo estaba regulada la energía solar fotovoltaica, ahora también existen incentivos para comprar y vender la energía producida con biomasa vegetal y energía eólica que sea entregada al Sistema Electroenergético Nacional. Como van las cosas en Cuba, cada cubano va a tener que autoabastecerse de corriente porque la realidad es que las termoeléctricas son chatarras viejas que ya no pueden más".