Share / Compartir SharesCasi todo lo que levantamos se fue de repentesólo quedó una pared milagrosapara cuidarnos de la ira y la distancia. Afuera las espinas brillaban más que las rosasllovía y todas las nubes ocres se quedaban aquíen los adoquines de la Ursulines Street. Abrió la ventana de la cocina pidiendo airegritó frente al ríoque no la buscase nuncaque quemara sus cartasolvidara su trenza. Crujió la madera con nuestros pasosbajamos por la escalera sin tocarnosy nunca supe quién cerró la puerta. Toda forma de utilización no autorizada será perseguida con lo establecido en la ley federal del derecho de autor.