La conversación entre Herzl y el papa Pío X comenzó malEl documento rechaza la idea de que la Iglesia haya “reemplazado” a Israel. Según consta en el diario de Herzl, el papa dijo: “No podemos impedir que los judíos vayan a Jerusalem, pero nunca podríamos sancionarlo…. Y ahora estamos en otra fase… en la que [la posición] de la Iglesia respecto de los judíos está siendo cuestionada a la luz de lo que está sucediendo en Israel y en Medio Oriente”. Tanto Lévy como Villeneuve enfatizaron que el antisionismo funciona como una forma contemporánea de antisemitismo, y que eso también forma parte de su motivación. Villeneuve destacó que el documento citaba la oración judía por el Estado de Israel, refiriéndose a Israel “como las primicias de la redención de Israel, que creo que es una hermosa expresión”.