Una de las primeras cosas que puede revisar el consumidor es el sello que aparece directamente sobre el cascarón. Por ejemplo, el 001 representa el 1 de enero, mientras que el 365 corresponde al 31 de diciembre. El procedimiento consiste en localizar el código, introducirlo en el sistema y revisar la información que devuelve la herramienta. Si los datos corresponden con el producto y el sistema reconoce el código, el consumidor obtiene información sobre su procedencia y frescura. El código de trazabilidad es una herramienta adicional para conocer de dónde proviene el huevo y comprobar su información antes de ponerlo en el sartén.