¿Se han percatado, estimados lectores, de que en los dos últimos años -sobre todo, en verano- Segovia se llena de espectáculos sobre lavanderas? Así y todo, la propuesta de Elia y Uxía va mucho más allá de los cuentos -que cuenta Elia- y de los cantos -que canta Uxía-, ya que durante una hora más o menos nos llevan de la mano a un viaje por la historia de las mujeres (siempre desde la mirada de las mujeres de pueblo), mientras que, al mismo tiempo, reivindican -de manera elegante, divertida y desacomplejada- la tradición, la sororidad y la igualdad. Y en este fluir, la música es conductora y remanso de reflexión, porque refuerza algunas ideas o las expone de otra manera, marca silencios y supone un muestrario de instrumentos. En cualquier caso, tanto Elia como Uxía, siendo cada una maestra en su disciplina, se mueven con soltura y solvencia en el campo de la otra y esa complicidad dota de estructura al espectáculo y reitera la propia complicidad entre lavanderas. Elia y Uxía ponen en práctica el tradicional método de lavado para dar una buena fregada a la historia y sacar a solear este quehacer -por fin ya innecesario- como una metáfora de ser, estar y hacer de la gran mayoría de las mujeres a lo largo de la historia.