En el sur aparece otra gran vía que parte del este de Sudamérica y cruza el océano Austral. Desde ella salen ramales hacia el interior sudamericano, Sudáfrica y el sur de Australia, aunque algunos son más débiles que las rutas principales. Se desplazan con las estaciones y responden a patrones climáticos como El Niño y La Niña, que alteran la circulación atmosférica a escala planetaria. Durante La Niña, el estudio detecta rutas más desplazadas hacia el norte sobre el Atlántico, con ramales que alcanzan el Ártico. El Niño favorece una vía más meridional que cruza el Mediterráneo, continúa hacia Oriente Próximo y el norte de India, y después asciende hacia Japón.