En este adjetivo «social» han coincidido tanto la directivas del Barça como la del Real Madrid. El Barça, por su parte, no necesitaba un jugador en la posición de centrocampista, sino a un 9. La final del triangular la jugaron el Barcelona y el equipo local, el Udinese. Noche aburrida y sin interés, los buenos todavía estaban de vacaciones y los nuevos no habría pasado nada si también hubieran tenido descanso. Merecida derrota final del Barça.