El Reglamento (UE) 2025/40 marca una transformación importante en la manera en la que Europa produce, utiliza y gestiona los envases. La medida afecta a los productos que se pongan en el mercado a partir de la fecha de aplicación correspondiente. Los envases deberán ser reciclablesEl Reglamento establece también desde el 12 de agosto la obligación general de que los envases puestos en el mercado sean reciclables. En el primer caso es el propio consumidor quien puede llevar su recipiente; en el segundo, será el establecimiento el que deberá poner a su disposición una alternativa reutilizable. El objetivo es reducir los envases considerados innecesarios sin perjudicar la conservación de los alimentos ni aumentar el desperdicio alimentario.