Mientras los fundadores envejecen y Macondo pierde el aislamiento, los nuevos personajes reciben el tren, la prosperidad, la compañía bananera y la violencia política. La serie elimina inevitablemente aquella indeterminación; el trabajo del elenco consiste en evitar que los personajes se conviertan en ilustraciones rígidas del libro. Ambos heredan la obstinación y la soledad de la familia, pero toman decisiones distintas frente al progreso. Petra Cotes (Ángela Cano) acompaña a Aureliano Segundo (Julián Román) en la segunda parte de “Cien años de soledad”. En Macondo promete progreso y abre la puerta a la explotación, la injusticia social y la compañía bananera.