Los perros hipoalergénicos creados mediante edición genética abren una posibilidad inédita para personas que desean convivir con un animal sin sufrir reacciones habituales. Después transfirieron el material modificado a óvulos y los implantaron en una beagle que actuó como madre sustituta, para comprobar si los perros hipoalergénicos podían desarrollarse sin alteraciones evidentes. El nacimiento de dos cachorras permitió avanzar a una evaluación de los perros hipoalergénicos. Los perros hipoalergénicos editados buscan intervenir precisamente en esa fuente biológica. Los perros hipoalergénicos podrían tardar años en llegar a consumidores, aunque nuevas pruebas confirmen los resultados.