Según Bagaei, mientras continúen el bloqueo naval estadounidense sobre buques y puertos iraníes (restablecido a mediados de julio) y otras acciones que calificó de "agresivas y amenazantes" contra la República Islámica, el estrecho no podrá considerarse seguro para la navegación comercial. No obstante, subrayó que un eventual acuerdo entre Irán y Omán no supondrá por sí solo la reapertura inmediata del estrecho, al sostener que su cierre fue consecuencia de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán y de las repercusiones para la seguridad derivadas del conflicto.