También se fundamenta en la ciencia y en la adecuada recopilación de datos. Una red de monitoreo ambiental a gran escalaPara realmente entender la calidad del agua y su comportamiento, la primera acción necesaria es captar la totalidad del territorio. A través de la medición de parámetros de asuntos, los científicos pueden emitir alertas sobre la degradación del agua y por eso reaccionar de manera muy rápida para preservar la biodiversidad. Es precisamente esta potente ciencia la que dará la solución a las decisiones más complejas que deben tomar los gestores ambientales. Es gracias a esa información que las autoridades pueden abordar acciones mediante las cuales podrán promover las mejoras necesarias en la calidad del agua y realizar toda la restauración ambiental que tanto necesita la región.