California quiere ponerle precio a la falta de transparencia en las redes sociales: hasta $5,000 por cada infracción para los influencers que reciban dinero de campañas políticas y no lo informen a su audiencia. La propuesta surge en medio del creciente uso de influencers políticos para llegar a votantes a través de Instagram, TikTok y otras plataformas. “Los votantes deberían tener derecho a saber si las campañas están pagando o no por los mensajes que ven”, dijo Berman, citado por AP. El reto: regular sin golpear a los creadores pequeñosNo todos los influencers están convencidos de que las multas sean la mejor solución. Dustin Torreverde, creador del sur de California, advirtió que una sanción podría representar un problema serio para quienes tienen audiencias pequeñas y pocos recursos.