Vivimos una época de esplendor en la que se recuperan plazas y se abren esperanzas de futuro. Y no es que la corrida de Cayetano Muñoz lo pusiera fácil en la Corrida de Candiles de Marbella. Aarón Palacio, merecidamente, pudo relajarse más, que ya suficiente tensión era acartelarse así, y la recompensa estuvo en la triple salida a hombros. Sacando partido del empuje y la movilidad del animal, comenzó la faena de muleta de rodillas también. Por eso el brindis a Morante, el cartucho del pescado y el intento de fijar una embestida.