La planta de biometano que la compañía sevillana AGR Biogás opera en La Calahorra (Granada) ha conectado ya su producción con las primeras inyecciones a la red de distribución general, un hito en el desarrollo de las renovables en la comunidad tras meses de pruebas técnicas y de carga de la materia prima procedente de explotaciones de la comarca del Marquesado del Zenete. El biometano se obtiene mediante un proceso de fermentación anaeróbica en la que los restos de origen orgánico se descomponen en ausencia de oxígeno dentro de naves cilíndricas herméticas, denominadas digestores. La inyección del gas renovable ha sido posible tras la autorización de la infraestructura de conexión con la red gasista gestionada por Redexis. Asimismo, el ejecutivo añade que “una sociedad moderna y sostenible no puede dejar pasar una oportunidad como esta”. Frente a ello, en España se encuentra en estado incipiente con apenas una veintena de instalaciones en la actualidad.