"La nubosidad en el norte y el este por la evolución de tormentas al atardecer imposibilitará la observación del eclipse", concluye Rey. El 20 de agosto se impondría de nuevo la estabilidad y el calor, aunque con breves treguas. "El 23 un frente atlántico refrescará ligeramente el norte y el noroeste, con alguna tormenta débil de evolución en el centro y el oeste, y el 25 se espera un aumento de la nubosidad y temperaturas en descenso en el Mediterráneo". El 21 de septiembre, la tendencia a la inestabilidad dejará tormentas que podrían ser fuertes en el oeste. La inestabilidad vendrá acompañada de un descenso de las temperaturas en las zonas afectadas y el desplazamiento de una masa de aire cálido hacia el norte.