En plena pretemporada, Jairo Noriega se ha visto obligado a pasar por quirófano para operarse de una rotura en el ligamento cruzado de su rodilla izquierda. Los problemas en los ligamentos de la rodilla nunca son sencillos de tratar, y el caso concreto del cruzado menos aún. Es una lesión de larga duración en el que -como en todos los casos- el avance lo marcará la evolución del jugador. Tras cerrar una etapa de muchos años en la cantera de Abegondo –en la que llegó a debutar con el primer equipo en Copa– puso rumbo a O Couto, donde se salió con el Ourense. Sus cuatro goles y cuatro asistencias -además de un gran papel en la Copa del Rey- en su primera temporada en Primera Federación le reabrieron las puertas del Deportivo.