Los fiscales sostienen que la funcionaria actuó como conductora del vehículo utilizado para facilitar la huida del joven después del tiroteo. Ella presuntamente respondió que no podía simplemente esperar afuera y que “tenía que ser en el momento adecuado”. Además la investigación sostiene que, tras el ataque, Jennifer Lackard habría tomado el volante y conducido de regreso a la residencia familiar. La Fiscalía de El Bronx señaló que el joven ya tenía otros tres casos pendientes relacionados con armas de fuego. El policía le disparó en una pierna y posteriormente fue arrestado por cargos de posesión de armas y amenazas.