Gracias a ello fue cómo se logró captar a la esposa de Eric Trump un tanto inquieta durante el funeral de Lindsey Graham, exsenador republicano por Carolina del Sur, el cual se llevó a cabo en la Catedral Nacional de Washington, el 28 de julio. Durante el servicio conmemorativo del difunto, la nuera del jefe de la nación fue captada desviando su mirada recurrentemente hacia el reloj inteligente colocado en su muñeca izquierda. Así que hice lo que cualquier padre haría, e intenté, con mucha discreción, averiguar qué estaba pasando para al menos saber que podía permanecer sentada en el funeral. Cualquier padre sabe lo que se siente y haría lo mismo. Fui lo más discreta posible”, describió la presentadora de televisión dejando en claro que el penoso incidente fue sacado de contexto.