Este viernes, el Molineux Stadium no se guardó absolutamente nada en los tinteros del alma. Se desató la nostalgia pura, de esa que se respira esbelta en el ambiente, cuando Raúl Jiménez pisó de nuevo el césped que alguna vez devoró como el auténtico ‘Lobo de Tepeji’. Por eso, cuando el reloj de la vida y del partido marcó los 69 minutos en el debut de la EFL Cup, el viejo inmueble de Wolverhampton se quería venir abajo. El verdadero clímax de la noche, el golazo que no se apunta en las estadísticas pero que se festeja con el corazón, ocurrió cuando se anunció el ingreso a la cancha del artillero mexicano. Raúl Alonso Jiménez está de vuelta en el redil.