Es una cita que el club y el espanyolismo sienten como propia, una manera de detenerse durante unos minutos y no permitir que el paso del tiempo borre su memoria. Solo el recuerdo de una amistad y el homenaje a una persona que había dejado una huella enorme. Dani Jarque continúa siendo una figura muy presente dentro del vestuario y en la vida diaria del club. Hay algo que no ha cambiado: en el minuto 21, el estadio sigue aplaudiendo. Dani Jarque continúa en la puerta del estadio, en el nombre de la Ciudad Deportiva, en el brazalete, en el dorsal y en las camisetas de muchos aficionados.