El cerrojazo a la Feria, que tenía previsto comenzar justo el sábado pasado, tendrá contundente espacio en el balance que se empieza a elaborar en varios ámbitos: comercio, restauración y turismo. No hay que olvidar que esta es la semana grande de la ciudad. No hay que olvidar el cierre de los comercios ceutíes, así como bares y restaurantes, durante las primeras jornadas, en las que imperó la incertidumbre y en no pocas ocasiones el miedo. El objetivo de Marruecos es poner en cuestión la ciudad, que sea una molestia y que nadie la considere atractiva para invertir o ir vacaciones. El turismo, un sector extremadamente sensible a las percepciones de seguridad, ha estado también en la mira de las autoridades ceutíes para revitalizar la economía.