La corriente acabó desviándose hacia el cono de deyección en el que estaba instalado el camping. Es la zona hacia la que puede expandirse una gran avenida cuando el agua abandona la parte más estrecha del cauce. En el año 2000, la Audiencia Provincial de Huesca consideró la riada excepcional e imprevisible desde el punto de vista penal. La corriente alcanzó la tienda en la que se encontraba con sus padres y sus dos hermanos. La obra diseñada por Teresa Pueyo recuerda a las víctimas y a quienes participaron en la respuesta a la tragedia.