Un feliz acontecimiento que sumerge a la pareja en una auténtica montaña rusa de emociones en la que la ilusión y la alegría conviven con el vértigo, la falta de descanso y una intensa carga mental anticipatoria. Sobrecarga mental anticipatoria: La necesidad de planificar dos cunas, dos sillas, dos horarios y dos rutinas duplica la carga mental incluso antes del nacimiento. La necesidad de planificar dos cunas, dos sillas, dos horarios y dos rutinas duplica la carga mental incluso antes del nacimiento. Miedo al agotamiento extremo: Ser conscientes de que el sueño y el descanso se verán gravemente afectados genera ansiedad previa. La perfección es una de las mayores fuentes de sufrimiento en la maternidad y la paternidad.