1 10© Jesús López Photography para Eire InteriorsEl agua ya no se pinta de azul por costumbreEl azul cielo, indiscutible durante décadas, empieza a perder terreno frente a tonos que buscan otra cosa: que el agua parezca parte del entorno y no un añadido artificial. Arena, gris claro y verde ganan protagonismo, cada uno con una lectura distinta (luminosidad, sobriedad o integración con la vegetación) pero todos compartiendo la misma idea de fondo: que la piscina no destaque, sino que pertenezca al lugar. Manuel lo resume así: “Ya no queremos un agua azul, queremos un agua que pertenezca a ese sitio, como si siempre hubiera estado ahí”. Y añade un matiz interesante sobre el verde: es su tono favorito cuando hay plantas alrededor, porque logra que el agua y el jardín parezcan llevar ahí toda la vida. En esta vivienda costera con vistas al mar, un proyecto de Eire Interiors, la piscina tiene un color arena que recuerda a la playa cercana.