El sultán Hassanal Bolkiah ha hecho gala, una vez más, de su autoridad para retirar el título a la esposa del cuarto en la línea de sucesión al trono. Una crisis que subraya el poder del Monarca dentro de la institución, en un momento en el que su propia salud también se ha convertido en un punto relevante del foco mediático. Una decisión que el Monarca ha ejecutado con efectos inmediatos y en la que, además, no se ha ofrecido justificación alguna. Una boda que duró alrededor de diez días y que se convirtió en una de las más caras del mundo. Un momento ya de por sí complejo en el que ahora se suma esta drástica medida, que ha culminado con el despojo de los títulos a la esposa del cuarto en la línea de sucesión al trono.