Hay viviendas que se sienten como una tregua en mitad del ruido de la ciudad, y esta, en pleno Eixample barcelonés, es una de ellas. El resultado es una casa abierta, pensada para recibir y compartir, con sauna, hammam y hasta un rincón secreto pensado para los gatos de Julia. También destaca en este ambiente un rincón escondido, pensado especialmente para los gatos de Julia, que se camufla en la arquitectura como un elemento más. © Eugeni Pons Alrededor de la cama Cada detalle en el proyecto de Abel Pérez Gabucio cuenta y se ha valorado su impacto en el ambiente. © Eugeni Pons Espacio de spa En este piso del Eixample, la materialidad y la sensibilidad definen los distintos espacios.