Con este fallo, la Fiscalía General de la República (FGR) queda en condiciones de ejecutar la orden de arresto librada en su contra. Las acusaciones son graves: delincuencia organizada y corrupción en aduanas, con fines de facilitar el robo y tráfico de hidrocarburos, mejor conocido como huachicol fiscal. Lo que sigue en el casoEl próximo 20 de octubre se celebrará la audiencia aplazada, clave para determinar el futuro de este caso. El caso del contralmirante no solo expone la penetración del huachicol fiscal en las instituciones militares y aduaneras, sino que también revela la importancia del poder judicial en la lucha contra la corrupción de alto nivel. Tal como ocurrió en los casos de corrupción en aduanas mexicanas y operativos contra el huachicol en Pemex, el presente proceso pone en evidencia la magnitud del problema.