Uno de los implicados, el soldado Rendón, alias el Viejo o Pinocho, era clave en la trama. Otros militares actuaban como enlaces y facilitadores del transporte de armas, mientras alias el Veterano coordinaba pagos y entregas. Incluso se desviaron armas de la Guardia Bolivariana de Venezuela, aprovechando la modernización de su armamento. Repercusiones y seguridad nacionalLa captura de 23 personas vinculadas a esta red revela la gravedad de la corrupción en el Ejército y plantea interrogantes sobre el control interno del armamento militar. Las autoridades continúan rastreando los flujos de dinero y armamento, mientras el país enfrenta un reto de seguridad sin precedentes en la región Caribe.