El acto, organizado por familiares y amigos, marcó el segundo aniversario de su fallecimiento según el calendario hebreo. Durante la ceremonia, Rachel Goldberg-Polin habló sobre el dolor de una familia cuya vida quedó detenida en el tiempo. Por su parte, Jon Polin centró su mensaje en la necesidad de la unidad y el diálogo dentro de la sociedad israelí. “Hay que intentar escuchar lo que el otro está diciendo, incluso cuando no estamos de acuerdo. La comprensión viene antes que la paz”, afirmó.