Virgo, estás entrando en una etapa en la cual comprenderás que poner límites no te convierte en mala persona. Tendrás que cuidar una compra que podría parecer una ganga y terminar siendo un gastadero. Te ahorrarás corajes, noches sin dormir y una que otra mentada de madre que ni siquiera era necesaria. Deja que la confianza se gane por capítulos, porque después entregas la enciclopedia y resulta que la otra persona apenas merecía leer la contraportada. Comprenderás que querer mucho a alguien no significa permitirle todo y que tener buen corazón tampoco obliga a tolerar faltas de respeto.