María Manzano intenta sostener firmeza en la voz, pero sus ojos la delatan. Parada detrás del mostrador de su tienda, la que supo ser un negocio gastronómico próspero que ahora ya no logra siquiera cubrir los gastos, no puede ver el futuro. Tiene 70 años, llegó a Los Ángeles en los noventa desde El Salvador. Fueron años buenos, dice, pero ahora ya no sabe cómo seguir. You can review our Community Guidelines by clicking hereIf you would like to share a story idea, please submit it here.