Si a mí me lo hubieran mencionado, yo me voy para El Salvador, me voy a México al final, pero menos África. El grupo afirma que permanece en un inmueble bajo restricciones de movilidad mientras las autoridades locales tramitan visas para su permanencia temporal. También denuncian dificultades para acceder a agua potable, alimentos adecuados y atención médica, además de enfrentar barreras por el idioma y la falta de información sobre su situación migratoria. Sánchez sostiene que tenía una orden judicial que impedía su deportación y afirma que sus abogados consideran que su caso debe ser revisado. Por su parte, el Gobierno de Honduras informó que realiza gestiones diplomáticas para dar seguimiento al caso y reiteró que apoyará un eventual retorno voluntario del ciudadano hondureño.