La ceutí Sabah Hamed atiende en su casa a cientos de inmigrantes al día para darles comida, agua y ropa. En su domicilio reparte diariamente comida, agua y ropa, además de permitir que los migrantes puedan ducharse y asearse. La ceutí ha precisado que no puede ofrecer alojamiento debido a la falta de espacio en su vivienda. "Intentamos, al menos, que se duchen, porque hay gente que lleva desde el jueves sin asearse y sin comer. Los hombres utilizan una instalación habilitada en la azotea de la vivienda, mientras que las mujeres emplean el baño del interior de la casa, que las voluntarias limpian de forma continua para garantizar su uso.