Todo el mundo baila, todo el mundo se mueve. No sé si estarán, como yo, en un estado en el que todo les perturba, pero nada les asombra. Desde que aquel carguero se atorara en el canal de Suez, sabemos que nuestro sistema replica al sistema circulatorio. En el mundo actual, quien tenga un estrecho habrá sido bendecido. ¿Y si los españoles nos volvemos locos?