Su paso por el Cabaret Festival dejó un espectáculo pensado para emocionar, cantar y bailar, en el que apenas hubo respiro entre un éxito y otro. El público, en el concierto de Camela en Algeciras. / Vanessa PérezDesde los primeros acordes quedó claro que el protagonismo sería compartido entre los artistas y el público. Porque si algo caracteriza a un concierto de Camela es que el repertorio pertenece tanto al grupo como a quienes han crecido escuchándolo. Más de treinta años después de comenzar su carrera, Camela continúa demostrando que hay canciones capaces de resistir el paso del tiempo.