A eso se suma que, al menos de lanzamiento, no incluirá el modo online, lo que me hace temer que Rockstar termine vendiéndolo por separado y que el desembolso total llegue a los 100 euros. Nos venden literalmente un anuncio publicitario, y ni siquiera a un precio económico porque Netflix cuesta actualmente 9 euros por la suscripción de un mes con anuncios. Dentro de esta falta de ilusión por jugar a GTA VI, me alegra saber que por lo menos no estoy solo, que más gente comparte mi frustración. Saben que el videojuego va a vender como rosquillas. Por tanto, no tienen una necesidad real por promocionar el juego, así que pueden permitirse utilizar su enorme expectación como un reclamo para otros negocios.