Los enemigos de los perros vuelven a las andadas. De hecho, el espacio afectado es por segunda vez el parque de la Ballena de Sevilla Este. Allí se han detectado alimentos con elementos que ponen en peligro a perros y usuarios, lo que hace peligrosa su apertura hasta que se esclarezcan los hechos. Pero la cosa no ha quedado ahí, ya que hace menos de dos semanas el Ayuntamiento tuvo que echar el cierre del parque de la Rosaleda, en el distrito San Pablo-Santa Justa, por la aparición de salchichas con agujas que hirieron a dos perros. Verano complicado para quienes tengan mascotas en Sevilla.