El terremoto ha sacudido los cimientos de la entidad azulgrana, ya que el seísmo ha afectado a todos los niveles: la revolución ha sido profunda en la plantilla, en el banquillo y en los despachos. Incluso hubo cambios en la comunicación, ya que el histórico Carles Cascante ha dejado de ser el jefe de prensa culé. Tras muchos años de recortes, parecía que el Barça subiría de escalón económico. Los nombres que han abandonado el club son muy importantes y contaban con unos salarios más que notables que difícilmente sean los mismos que sus sustitutos. Incluso la salida de Juani Marcos al UCAM Murcia repercutió positivamente en las arcas azulgranas, ya que el argentino tenía contrato y el Barça recibió una compensación.