Activision se ha caracterizado por evitar reeditar títulos antiguos de Call of Duty, ya que los fans especulan con que esto distraería a los jugadores de los títulos más recientes, que resultan más lucrativos para la editorial. La empresa calculó que, en conjunto, los juegos generaron 435 millones de dólares en PlayStation. Dicho esto, parece que Call of Duty: Black Ops 2 se encuentra entre los cinco juegos más vendidos del año hasta la fecha. No está claro cuánto pagó Activision al desarrollador Iron Galaxy por realizar estas adaptaciones, pero es probable que no se gastaran ni de lejos lo que se necesitaría para una remasterización o un remake. Aunque sale a la venta en una temporada muy ajetreada, es probable que se venda como pan caliente, ya que la subfranquicia Modern Warfare es la parte más venerada de Call of Duty.